viernes, 26 de septiembre de 2008

Eureka!!! Todo solucionado!!!

Hoy desperté con dos ideas dando vueltas en mi cabeza. Las dos son geniales, perfectas para ayudarme a cambiar mi mundo. A darlo vuelta, o por lo menos, a encontrarle una salida, porque a esta altura, y gracias a muchas sesiones de terapia entre otras cosas, ya comprendí que el mundo está dividido en dos clases de personas. Las que saben lo quieren hacer con su vida, y YO.

La primera de estas ideas me vino cuando escuchaba en la radio una noticia sobre el gran problema financiero que están sufriendo los norteamericanos, y que por ende (porque todos sus males son de exportación) también estaremos sufriendo nosotros a la brevedad.
La noticia en cuestión decía algo así como que los grandes medios de difusión norteamericanos se habían puesto de acuerdo en que, para evitar mayores daños que los ya causados por el nombrado problemita de billetes verdes, no se deberán usar en ninguna transmisión radial o televisiva, palabras como Catástrofe – Recesión – Crisis – Hipotecas – etc. Estos genios del pensamiento con cuatro ángulos rectos, suponen que no utilizando esos vocablos, la ciudadanía del norte, no va a pasarla tan mal, motivo por el cual, y simplemente siguiendo esta regla de tres simple yankie (simplísima, easy easy pero posta posta ehh), para no sentirme tan mal con mi presente personal, decidí que no voy a usar nunca más las siguientes palabras: Desempleado, Deuda, Sobrepeso, Expensas y Alquiler.
Y así de simple, sin más, me voy a sentar a esperar que mi vida de un vuelco sorpresivo hacía la felicidad absoluta. ¿O todavía no aprendimos nada de los niños chiquitos que tapándose los ojos nos dicen – No toy -? Bueno, ahora, con la eliminación de esta serie de palabras, la mayoría de mis problemas…no tan más!!!


La segunda idea fue algo así como una profunda revelación. Me llegó de repente, y a partir del mismo instante en que se instaló en mi cabeza, comencé a sentirme mejor conmigo mismo.
La cosa es así: En las épocas en las que aún tenía un trabajo, solía dejarme preparada en una banqueta junto a la cama, la ropa que tenía pensado usar al día siguiente (junto con la ropa limpia para guardar, y con la ropa sucia para lavar, y con la ropa que había separado hacía ya tiempo para dar). Una vez que descifraba el complejo acertijo, y conseguía vestirme de forma relativamente razonable, estaba casi listo para salir. Lo único que me faltaba, era chequear las baterías de mi reproductor Mp3, colocarme los auriculares, y entonces si estaba listo para partir rumbo al trabajo. Me recuerdo perfectamente, caminando cada mañana las dos cuadras que me separan de la parada del colectivo, mientras escuchaba música a un volumen algo más alto que lo médicamente recomendado. Esa sensación, que hoy recuerdo con cariño, es la sensación de ser productivo, de estar laboralmente activo. Por alguna razón, desde que no tengo trabajo, dejé de usar el reproductor de Mp3, pero ayer por la noche, casi instintivamente, lo saqué del cajón del escritorio, me puse los auriculares, y salí de mi casa. Una vez en la calle, puse play, y de pronto… ZAZ…la sensación me invadió por completo (como una chica de bikini azul circulando por mis venas). Fue como una especie de flashback. De pronto me sentía nuevamente como en aquellas mañanas de ciudadano productivo!!! Por un momento que no sabía cuanto podría llegar a durar, mi malhumor y mi ansiedad se habían interrumpido. Paso a paso lo fui comprendiendo, cada vez me iba quedando más claro. Había encontrado la llave de la solución. Había entendido un punto fundamental para lograr mi felicidad (y el pobre Marx, había desperdiciado tanta tinta escribiendo sobre el ejército de reserva, la alienación, etc etc).. En ese momento comprendí que la sensación de paz y de completud que busco, no proviene de tener un trabajo que me permita estar en contacto directo con el producto de mi esfuerzo y con mi identidad productiva, sino de usar mi Mp3. Así de simple!!! Por lo tanto, mi solución no está en buscar y encontrar un empleo interesante. No no no. La solución a mi problema está en bajar más música a mi milagroso aparatito chino (o taiwanés)!!!

1 comentario:

Alicia dijo...

Como siempre admiro tu capacidad, La Nerdy