viernes, 10 de octubre de 2008

Falsa alarma… SOY MAMÁ!!!

Nunca creí que yo fuera a ser de “esas” personas. Es más, siempre me parecieron cuanto menos exageradas. Toda mi vida sostuve que una persona, es una persona y un animal, es un animal. Así de simple. Un perro tiene nombre, solo para que por pura simpatía, no nos lo comamos, y es por esa misma razón, que las vacas y los pollos, por ejemplo, no tienen nombres propios, son eso, vacas y pollos. Ni Daysi, ni Sasha, ni ningún otro nombre que los iguale a nosotros… así nomás, sin apodo, con o sin guarnición, son vaca y pollo a secas.
Ahora, todo esto cambia rotundamente, cuando el animal en cuestión deja de ser un animal, para pasar a ser tu animal. Yo lo pude comprobar cuando una vez, un grillo (si.. un grillo) se instaló en una maceta de mi casa por unos siete u ocho días. El primer día fue un grillo. El segundo día fue “Pepito”…y el día que algún insensible lo mató para no tener que soportar más su “Cri Cri”, fue un verdadero bajón. De más está decir entonces, que a esta altura Ramona dejó de ser una gata, para pasar a ser una integrante de la familia de la cual estamos pendientes todo el tiempo y a la cual nos dirigimos con tonos de voz y con gestos que deben hacer que la pobre gata, piense que fue adoptada por una parejita joven, pero con serias atrofias cerebro-hemisféricas, con lo cual, a esta altura, no sabemos que tan contenta está de estar con nosotros. Lo que si sabemos, es que nosotros estamos, felices. Al menos yo, siento que Ramona me alegra la vida. Me cambia el humor y me ayuda a olvidarme al menos por un rato, de todos los “problemas” que tengo en este momento de mi vida. Lo que no se bien, es cómo hace todo eso, porque la verdad es que su día se divide en dos actividades claramente marcadas. La primera de ellas, que abarca aproximadamente unas diez horas diarias, podría describirse como “dormir a pata suelta en la parte más cálida del piso del living” sin importar absolutamente nada más. La segunda actividad, y que ocupa aproximadamente el resto de su día, es la denominada “dormir a pata suelta, en cualquier otra parte de la casa”, preferentemente, arriba de alguno de nosotros dos. Aunque para ser justo con ella, debería reconocer que también pasa algunos minutos al día, mordiendo cuanto cable eléctrico encuentra a su paso entre siesta y siesta (aunque solo sea porque no entendió aun, que en la pelea Ramona-Edenor, la privatizada lleva por lejos las de ganar). En síntesis, no tengo idea de cómo lo hace, solo sé que me hace bien, aunque debo reconocer que hasta hace un par de días, estaba algo preocupado por su sordera.
¿Por qué hasta hace un par de días? Porque por entonces me di cuenta de algo que me tranquilizó, y que hizo que finalmente encontrara la respuesta a mi temor. La respuesta es simple. Se llama Veterinaria. Pero déjenme contarles como decidí llamarla.
El otro día fue el cumple de Noe (mi hermana), que después de cumplir treinta años (y casi morir de un susto en el mismo día gracias a la fiesta sorpresa que le organizó Ceci), decidió que un Karaoke, era la mejor forma de celebrar su día. No hizo falta más que una sola canción. En la primera misma me di cuenta de todo y me empecé a sentir mucho mejor. Para romper el hielo, Noe y Ceci, abrieron el karaoke con lo que a mi juicio, merece el título de evento artístico, cuanto menos, novedoso. Lo que hicieron fue simple y complejo al mismo tiempo. Mientras la música que salía de los parlantes correspondía a una canción de Shakira, y la letra que ambas entonaban también, la melodía de sus voces improvisaba, en el mismo instante una tonada absolutamente desconocida para mí, y para el resto de los presentes. Era como una gran improvisación vocal, con música midi de Shakira en el fondo. Ahí mismo me vino la idea. Si yo no conociera a Ceci y a mi hermana, hubiera pensado – Mirá que bien como se animan a cantar las chicas sordomudas...- . Y fue entonces que pensé que talvez, lo mismo estaba haciendo con Ramona. Es decir, talvez Ramona no era sordomuda, sino que simplemente maullaba mal.
Al día siguiente la veterinaria me lo confirmó. No tengo una gata sordomuda. Es una gata muy muy chiquita, y todavía no aprendió a maullar, no tiene una madre a la que imitar, entonces maulla sin sonido (al menos eso hacía hasta ayer). Por lo demás, no responde a los llamados y los ruidos, pero no porque sea sordomuda, sino porque en términos médico-veterinarios, lo que tiene mi gata, es que todo le importa un huevo.
Lo de ayer merece un punto aparte. Ayer, después de salir un rato largo de casa, me encontré con una escena que no me esperaba. Al volver y abrir la puerta, Ramona vino corriendo y empezó a maullar sin dejar de seguirme por toda la casa. Simplemente me miraba y maullaba emitiendo un sonido agudo y cortito (una mezcla entre un aguila y un kohinor en mal estado). Así estuvo por un rato largo largo mientras yo (debo reconocer que estúpidamente) la felicitaba continuamente por haber aprendido a maullar.
Unas horas después, cuando Lu volvió de trabajar, le conté lo sucedido. Y entonces, ahí nomás, Lu, mi novia, la mujer con la que voy a casarme, la hermosa mujer con la que quiero compartir mi vida. Lu, la misma con la que vamos a acompañarnos y cuidarnos en la salud y en la enfermedad, me sonríe, y así, sin ningún tipo de miramiento me dice:
-Seguro que la gata debe pensar que sos la mamá, por eso te anda maullando todo el tiempo…-
Ella, la que sabe mejor que nadie, que puedo pasarme días enteros pensando en la más mínima estupidez. Ella, la que conoce toda la historia sobre el gen de la “culpa por todo” que llevo en la sangre, ella, la que después tiene que aguantarme en mis ataques de culpa, me dijo eso, que la gata cree que YO soy su mamá.
De más está contarles que desde ayer se extinguió por completo mi preocupación por la sordera de Ramona. Claro que a partir de ahora no puedo dar un paso, sin sentir que cada vez que la gata hace el más mínimo gesto, maullido, movimiento o ruidito, es porque necesita algo de mi, y que de no dárselo, cualquier problema que tenga, va a ser responsabilidad absolutamente MIA, en fin, de su ¿madre?!!!!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que alegría que ya estés mas animado gracias a tu gata, ese estado te ayudará a encaminar todo lo demás, y si, ahora ya tienes una hija que te necesita, así que arriba ese animo y dale para adelante

la menos sordomuda (ceci) dijo...

que bueno que descubriste que tu gata no es sordomuda... pero no lo seras vos?? si nosotras cantamos reeeeee biennnnnnnn!!!! o no?jajajajajajajaaj si queres volvemos a hacer otro karaoke para que nos vulevas a escuchar!!
Esta re bueno tu blog!

Anónimo dijo...

...lo bueno de esto es sentirte identificado y dejar escapar una, dos, tres y repetidas sonrisas hasta largar la carcajada y pensar "...pero si me pasa lo mismo con mi perro !!!"
...más allá de las historias que cada uno pueda acumular y atesorar con su mascota (denominado en adelante "Hijo"), el sentimiento, emoción, sensibilidad, alegría y mutua dependencia que se genera, es tan gratificante que es verdad...te hace sentir felicidad.